Tengo una maravillosa idea, que les parece si comenzamos a grabarnos haciendo este nuevo reto de la Internet, eso de las manos en el cuello y el que se desmaya primero pierde; ¿qué dicen?
Fue lo que Luis comentaba a sus compañeros mas allegados, 3 señoritas y dos varones, incluyéndolo.
Las chicas aceptaron enseguida, tenían apetito de "likes" y comentarios en sus redes, que mejor que haciendo el juego de moda. José, por su lado se negó rotundamente, había leído que bastan cinco minutos sin oxigeno directo al cerebro para que la muerte sea algo inevitable.
- Eres un marica, Leslie, María y Andrea, tienen más huevos que tú y eso que físicamente no los tienen ¡Maricón! Le dijo Luis.
José suspiró y aceptó, por presión de sus amigos, por no ser un cobarde.
Coordinaron el encuentro y la realización de su proyecto, para el día siguiente a las 15.00 horas.
-A la mañana siguiente-
Llegó el momento, llegó el día perros. Comentaba Luis, impetuoso, gallardo y seguro de lo que decía e iba hacer, era el receso de sus clases colegiales.
Por su lado, las chicas llevaban en sus mochilas ropas cortas, cuando Luis les preguntó el porqué, ellas respondieron una detrás de otra, que eso atraerá más la atención de los espectadores, además, estamos buenas. - recalcó Andrea -.
Coordinaron que a la salida irían a casa de María para ejecutar su tan llamativo "challenge", las clases culminaban a las 14.00; entonces tenían una hora para llegar, alistarse y comenzar con las grabaciones. Puesto que los padres de María llegan a las 17.00. Al llegar la hora pactada, se juntaron a la salida de su colegio, y los cinco retadores del actual desafió de moda, se dirigieron al lugar coordinado.
Mientras caminaban, acordaban cuales serian los roles de cada uno, entonces, el temeroso José preguntó al temerario Luis.
- ¿Quién será el primero?
Buena pregunta, buena pregunta... fue la respuesta del interrogado. No hay nada más justo que el azar. -Añadió el mismo.-
Dame un papel, escribe progresivamente los números del uno al cinco. Ordenó Luis.
De inmediato Leslie, comentó;
- ¡Imbécil! debemos ser pareja, uno sofoca a otro y el otro asfixia al primero; ¿me entiendes? Somos cinco, uno está de sobra.
- José, volvió a dar su punto de vista, jueguen ustedes, yo seré el quien graba.
-Sabía que eras miedoso y marica, pero no tanto. Le respondió retadora y socarronamente María;
José, quien tenia planeado aprovecharse de Andrea mientras ella estaba desmayada - idea inquietada por Luis - replicó, seré el primero, pero sólo si voy con Andrea, Luis, comenzó a meter cizaña, teniendo ésta, resultado positivo para José. Andrea aceptó.
Llegaron a su destino, 15.20 aproximadamente... las chicas se desvestían, para usar su indumentaria prevista. Leslie adecuó la cámara para comenzar la grabación, Luis y María se besuqueaban a espaldas de todos, Andrea estaba lista, José tenía que, a como dé lugar no desmayarse, el tiempo límite acordado fue de dos minutos asfixiando. Asimismo, tenía que desmayar a Andrea para poder consumar su fechoría, su morbosa fechoría.
- ¡Listo! Comencemos. Comentó Leslie.
Andrea, acomodó bien sus manos en la garganta de José. A la cuenta de tres, dijo la chica a cargo de la filmación. Leslie.
- Uno, dos, ¡tres!..
El factor sorpresa hizo su aparición, al gritar tres, José debido al nerviosismo, tragó su saliva, momento preciso en el cual Andrea presionó con muchísima fuerza. José comenzó a sacudirse desesperado pateando las pierdas de su actual verdugo, provocando la molestia de ella. Andrea apretó aún más fuerte. La asfixia, sumada a la saliva que pasaba tuvo como resultado una delicada asfixia mortal. José blanqueó ambos ojos y se desplomó, muerto... a la par las carcajadas eran prolongadas y bulliciosas. Debido al jolgorio, no prestaban la atención necesaria al ya inerte muchacho. Leslie dejó de grabar y dijo;
- Levántenlo, ya fue suficiente. No puedo, pesa mucho, le contestó Andrea
Luis, se acercó a ayudar, le tomó el pulso del cuello y la respiración, se asustó y pálido del susto solo pudo decir algo que nunca olvidarán, "está muerto"
El miedo y la desesperación se apoderó de la audiencia, combinación perfecta para que la tragedia se convierta en histeria colectiva.
- ¡Cállense mierda! Gritaba Luis, berraco y haciendo notar su liderazgo ante las asustadas mujeres.
Andrea estaba en shock Leslie intentaba irse a su casa, María solo abrazaba sus rodillas, sentada, mientras el llanto era interminable. Tenían un cadáver en su casa, el cadáver de su amigo. Haremos lo siguiente, comentó el cabecilla, hagamos que parezca un suicidio, avancen, carguemos a José, atemos sábanas a su garganta y tiremos el cuerpo desde tu segundo piso, así la muerte parecerá por desnucación, más no por asfixia. ¡Apúrense carajo!
Así pasó, Andrea tenía los calzones cagados, el olor era algo inquietante, pero sus miedo prevalecía ante la fetidez.
Ataron un extremo de las sábanas en el pasamano de las escaleras, el otro extremo en el cuello de José, una vez anudado con seguridad ambos lados, tiraron el cuerpo al vacío. Se pudieron escuchar crujir algunos huesos. Listo, ahora esperemos que llegue la policía y contemos lo que ocurrió, nuestro amigo se suicidó porque era gay. Simple. Fue lo que el cabecilla ordenó decirles. Para así librarse de la horrenda responsabilidad ocasionada por su estupidez.
Y así fue como pasó, ese fue la versión de los cuatro jóvenes, que por intentar ser tendencia, mataron al más sumiso de su grupo... en hora buena Andrea se arrepintió de lo sucedido, comentó la verdad, mostró el video y fue al reformatorio. Los restantes, tenían cargos por omisión al socorro y complicidad primaria.





