Cierta noche estaba en mi casa, dormía de manera rutinaria y sin ningún tipo de molestia, hasta que fueron las tres de la madrugada de un martes, me desperté asustado producto de mucho ruido, me quedé pensando pero hice caso omiso y volví a dormir... al día siguiente le comenté esto a mi mamá y ella me dijo que quizá sean los gatos de algún vecino; asenté y la ayude en las cosas que ella estaba haciendo... días después el mismo suceso a la misma hora, con una diferencia salí a ver de dónde provenían estos ruidos, camine muy sigilosamente y me acerqué al techo me asusté al escuchar que la bulla estaba más cerca y sentí que algo me tocaba la pantorrilla derecha baje las escaleras corriendo en este tramo me golpeé los genitales en uno de los muebles qué hay en la sala, me quedé tirado en el suelo... estuve tres días sin tener erección alguna, pero ya pasó y ahora se me PARA-NORMAL... para terminar, en efecto... eran gatos.





